LA PEDAGOGÍA CUBANA: SUS RAÍCES Y LOGROS

Dra. Ana Sánchez Collazo
Dra. María Elena Sánchez-Toledo Rodríguez

Tomado del libro: Compendio de Pedagogía
Colectivo de autores, 2002
Por: MSc. Irmina Guevara Ferrer
MSc. Niurka Ramos Herrera

En los albores del nuevo siglo signado por la globalización neoliberal, el impetuoso desarrollo científico–tecnológico, que agrava cada vez más la diferenciación entre el norte y el sur y la unipolaridad desafiante ante la caída del campo socialista; para muchas personas es inexplicable cómo una pequeña isla situada a noventa millas de la potencia más poderosa del mundo, que la ha bloqueado y hostigado por más de cuatro décadas; ha podido resistir y desarrollarse manteniendo el ideal del socialismo.

La respuesta la podemos encontrar en un conjunto de factores entrelazados que parten de nuestras raíces históricas, de la formación de nuestra nacionalidad, de nuestra cultura, idiosincrasia, de nuestras tradiciones de lucha, de la existencia de un líder que ha sabido interpretar el sentir del pueblo y consolidado su unidad.

Todos estos factores están presentes en la educación cubana la que constituye, a su vez, un factor esencial en la formación del hombre que ha protagonizado las hazañas del pueblo cubano durante estos años de desafío.

La educación cubana ha obtenido logros incuestionables que la ubican en un lugar cimero de América Latina y el mundo. Una de las causas que ha hecho posible estos avances es la concepción pedagógica en que se ha sustentado que permite declarar la existencia de una pedagogía cubana.

El presente trabajo, sin agotar la problemática, tiene como objetivo incursionar en el estudio de la pedagogía cubana actual, a través del análisis de algunas de sus líneas esenciales que las distinguen.

El estudio de la pedagogía en la actualidad concita un debate en ocasiones álgido acerca de la pedagogía como ciencia, tecnología o arte. Son variadas las posiciones al respecto y aunque esto no constituye objeto del presente trabajo, se hace planteada.

La pedagogía – según criterios de las autoras -constituye una ciencia social que se ha enriquecido a través del devenir histórico y del desarrollo de las demás ciencias. Tiene como objeto de estudio el proceso educativo del hombre, sus regularidades y principios. Posee, por tanto un sistema de categorías y métodos, así como la presencia de una amplia comunidad científica de maestros, profesores, investigadores especializados, quienes a través de la existencia de instituciones sociales vinculadas a la educación promueven la producción, divulgación y puesta en práctica de los conocimientos científicos en esta esfera.

En el desarrollo de la pedagogía al igual que en otras ciencias, se observan los procesos de integración y diferenciación lo que dio lugar en el siglo XX al desarrollo de las ciencias pedagógicas, llamadas hoy ciencias de la educación.

Las ciencias tienen un carácter universal, pero también, en tanto reflejan un contexto socio – económico determinado, poseen particularidades regionales y nacionales, lo que permite el estudio histórico concreto de la Pedagogía en Cuba.

El pedagogo e historiador cubano Ramiro Guerra en su obra La Defensa Nacional y la Escuela publicada en 1923 planteó:

“... llamamos pedagogía cubana al concepto de educación que en diversas épocas han tenido los cubanos, a su modo de apreciar los problemas educacionales del país, a los medios ideados para resolverlos; al ideal de educación que en cada época han concebido y han intentado realizar (...) y que pueden determinarse en líneas generales y fijarse sus rasgos salientes"

¿Cuáles son las líneas más generales que caracterizan a la Pedagogía Cubana materializada a partir de la revolución triunfante?

La pedagogía cubana actual es una pedagogía revolucionaria, no sólo porque se ha desarrollado en un país con una revolución social, sino porque en su concepción está presente el carácter transformador de la ciencia y su estrecho vínculo con la realidad educacional lo que le ha permitido enriquecerse teniendo la práctica como punto de partida y criterio de la verdad.

Esta característica la distingue de otras concepciones pedagógicas actuales que han centrado su interés en el plano puramente teórico, en el deber ser, en el discurso crítico o acrítico sin que se hayan logrado verdaderas transformaciones en el orden educativo ya sea porque producen cambios muy puntuales o porque se alejan de la práctica social.

En cambio, la pedagogía cubana revolucionaria parte del conocimiento de la realidad educacional y de las necesidades del pueblo expresadas en La historia me absolverá (1953) y en el Mensaje Educacional al Pueblo de Cuba (1960) donde se fundamenta, desde el punto de vista pedagógico y sociológico la política educacional cubana.

Las transformaciones socio – económicas producto de la revolución social plantearon a la Pedagogía el importante reto de la formación del hombre cubano en el fragor de la construcción del socialismo. Por tanto las vías, métodos y formas empleadas han sido disímiles y creativos tanto en la educación escolarizada como en la no escolarizada.

La pedagogía cubana actual se ha nutrido de todo lo mejor del acervo cultural y pedagógico de sus antecesores y en particular del legado martiano, sin desconocer lo universal.

La riqueza del pensamiento pedagógico cubano pre revolucionario distinguió a Cuba de los demás países latinoamericanos por poseer líneas de continuidad que nutriéndose de la cultura universal trataban de buscar solución a las problemáticas nacionales a lo largo de los siglos XIX y XX.

Muchas son las figuras que se destacan en estos años, entre las cuales tiene un sitial de honor José Martí, síntesis de la pedagogía cubana.

“José Martí es llegada y partida; cumbre de una cordillera hasta que se avizoran nuevas cumbres; hombre – enlace; hombre de todos los tiempos, porque él es la historia. Su ser no se agota en la brevedad de una vida y en el marco geográfico de su archipiélago. Como actuó conforme a lo esencial de su tiempo y lugar tiene la relativa eternidad y universalidad del género humano”

El humanismo, el antiimperialismo y el latinoamericanismo martiano; su concepción democrática, científica e integral de la educación... están presentes en la obra educacional revolucionaria.

La pedagogía cubana actual, fruto de una revolución social y cultural, concibe la educación con un amplio carácter democrático, manifiesto en la práctica en un proceso educacional de las masas, para las masas y por las masas.

Este concepto, aspiración de los mejores pedagogos de la humanidad e ideal de educadores cubanos de los siglos XIX y XX se hace realidad con la obra de la revolución y llega a su punto más elevado, ya que después de 1959 se crean las condiciones objetivas y subjetivas para que la educación pueda ser verdaderamente democrática:

1. La toma del poder político por las masas populares

2. Los medios fundamentales de producción pasan a manos del pueblo

3. La eliminación del desempleo y el establecimiento de una efectiva seguridad social.

4. El tratamiento al hombre en su verdadera dimensión humana.

5. La existencia de una voluntad política del estado en favor del desarrollo de la democracia.

Estas condiciones permitieron que todo el pueblo se convirtiera en objeto y sujeto de su propia educación y que se hiciera realidad la educación de todos y para todos a través de las vías escolares y no escolares.

Las escuelas abrieron sus puertas a niños, jóvenes y adultos sin distinción de status social, sexo, raza, religión, costumbres desde el nivel preescolar hasta el universitario; sobre la base de los intereses, motivaciones, conocimientos y capacidades del individuo.

Este democratismo también abarca a los niños con necesidades educativas especiales, campo en el cual Cuba ha obtenido importantes avances teóricos y prácticos.

La pedagogía cubana actual tiene como fundamento, junto al desarrollo de los conocimientos, la formación de valores éticos, entre los que destaca el patriotismo la solidaridad, la rebeldía, el espíritu de resistencia y el antimperialismo.

Los fundadores de la pedagogía cubana José Agustín caballero. Félix Varela, José de la Luz y Caballero abogaron por el desarrollo del conocimiento a través de estudio de las ciencias unido a la formación de sentimientos y valores éticos, entre los que destacaron el amor a la patria que ha estado presente en los mejores pedagogos cubanos que les sucedieron.

Por tanto la pedagogía cubana ha tenido desde su surgimiento la concepción del desarrollo de lo instructivo y educativo, de lo cognitivo y afectivo, de la formación del conocimiento y los valores, la cual ha servido de fundamento para la educación en el espíritu de resistencia que caracteriza al pueblo cubano.

La pedagogía cubana actual, concibe el desarrollo científico, investigativo y creador a través de la educación de toda la sociedad, lo que ha incidido en los avances científicos y tecnológicos de la pedagogía y de las demás ciencias en consonancia con el desarrollo económico – social del país.

Existe consenso en cuanto a la necesidad de que en todos los países se desarrolle una política educativa que propicie los avances científicos, aunque se reconoce que las naciones pobres tienen desventajas difíciles de solucionar.

Sin embargo Cuba como país del tercer mundo posee logros científicos y tecnológicos excepcionales. Esto ha sido posible porque la educación durante más de 40 años ha tenido como uno de sus objetivos principales la formación científica de las nuevas generaciones.

El potencial científico formado por la Revolución ha sido una de las fortalezas para el período especial y los retos del desarrollo actual.

La política educacional de la Revolución ha estado sustentada en una concepción pedagógica, dirigida conscientemente hacia la formación científica y tecnológica de la juventud para garantizar el desarrollo de la Revolución Cubana, frente a un mundo hostil y competitivo.

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