La importancia de la lectura en casa


Autora Dra. C. Adania Guanche Martinez

Hace poco nos dirigimos a usted para demostrarle cuánto pueden los padres de familia ayudar a sedimentar los conocimientos recién asimilados por sus hijos, desde la casa. En esa oportunidad tratábamos acerca de determinados objetos que tenemos en el hogar, mediante los cuales podemos comprobar cuánto han aprendido los niños en ciencias naturales.

librosOtro consejo que ayudará a ampliar los conocimientos, en este caso, no solamente de los niños, sino también de todos en la familia, es el que se refiere a la práctica de la lectura. Seguramente usted está muy consciente de la importancia que tiene el hecho de que todos en casa lean con frecuencia, que adquieran nuevos libros, que demuestren a los niños de la casa lo que puede aprenderse leyendo.

Los libros son un tesoro y, lamentablemente estamos observando que en la actualidad hay muchos niños que no tienen el hábito de la lectura. Usted puede contribuir con la escuela, fomentando este hábito. El ejemplo lo dan ustedes como padres o familiares cercanos del niño o la niña de la casa. Después de cada “conversación” acerca de contenidos de ciencias, recomiéndele la consulta de algún libro, o, sencillamente de aquel artículo que usted leyó en la prensa y que se refiere a algún descubrimiento de la ciencia.

Invítelo a leerlo a él o ella también. Indirectamente estará usted contribuyendo a que adquiera o desarrolle el hábito de leer todo lo que le “caiga en las manos”, como suele decirse.

Es importante, muy importante la lectura, porque ayuda a apreciar la imagen visual de las letras y con ello, a familiarizarse con una buena ortografía, porque después, al escribir la palabra, se dará cuenta que la leyó de una determinada forma y que por tanto, no la puede escribir de manera distinta.

La lectura también desarrolla la imaginación. Cuando leemos algo interesante, nos transportamos mentalmente hacia la escena que nos describen en el texto, nos hace adquirir conocimientos nuevos, nos permite relacionar conocimientos que ya teníamos con otros diferentes.

Con la lectura nos olvidamos de los problemas que nos rodean, al menos, mientras estemos concentrados en lo que estamos leyendo. Eso sí, hay que concentrarse en lo que se lee, para cuando nos pregunten, saber qué se ha asimilado de lo leído. Así tenemos que enseñar a los niños, para cuando le demos a leer un material, ellos sepan respondernos bien después de haberlo leído. Eso se aprende, con la práctica, con la dedicación, con la constancia.

Demuéstrele a su hijo o hija cómo usted realiza una buena lectura, para que esta sea una habilidad para toda su vida, y la base para un estudio consciente y con ello, la asimilación de nuevos conocimientos, que es algo que estará realizando durante toda su vida.

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